Día Internacional de los Pueblos Indígenas: sus aportaciones de la agricultura al mundo

Representan un poco más del 6.2 por ciento de la población mundial y que son poseedores de la mayor diversidad cultural de la humanidad

Bertha Becerra | El Sol de México

  · miércoles 9 de agosto de 2023

Aportaciones de las comunidades indígenas mesoamericanas al mundo. Foto: Cortesía CIMMYT

Para el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), las comunidades indígenas son esenciales para impulsar la sustentabilidad agrícola. Son herederos de tradiciones de cultivo tan fundamentales como la milpa. Sus conocimientos son pilares del desarrollo y la seguridad alimentaria de toda la humanidad.

Hoy, en el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en 90 países existen alrededor de 476 millones de personas que pertenecen a algún grupo indígena.

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Ellos representan un poco más del 6.2 por ciento de la población mundial y que son poseedores de la mayor diversidad cultural de la humanidad. Por sus vínculos ancestrales con la tierra y con los recursos naturales de donde viven, son fundamentales en la comprensión y cuidado del medioambiente.

Sin embargo, se encuentran entre las poblaciones más desfavorecidas y vulnerables, además, conforman el 15 por ciento de los más pobres en el mundo.

Por tanto, este 9 de agosto es una oportunidad para reconocer a estas comunidades, sus aportes y su voz, precisa el CIMMYT.

Se recordó que el año pasado, la milpa maya de la Península de Yucatán, se incorporó al Sistema de Patrimonio Agrícola de Importancia Mundial (SIPAM) de la FAO por su relevancia para la seguridad alimentaria y la biodiversidad.

La milpa es un ecosistema creado por las sociedades mesoamericanas que ha persistido por cerca de cinco mil años.

Se trata de un fenómeno cultural y tecnológico dinámico, basado en el cultivo de maíz en conjunto con otras especies (policultivo). Su flexibilidad y eficiencia inspiraron el diseño de sistemas agrícolas más sustentables en todo el mundo.

El SIPAM es una iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación Agricultura (FAO), que a la fecha ya designó 72 sistemas del patrimonio agrícola en 23 países.

México figura en el mapa del SIPAM con dos sistemas designados: la agricultura de chinampas de Xochimilco, Tláhuac y Milpa Alta, nombradas en 2018 y en 2022, la milpa maya de la Península de Yucatán.

El SIPAM busca dar visibilidad y preservar las prácticas agrícolas que generan medios de vida en áreas rurales al tiempo que combinan biodiversidad, ecosistemas resilientes y tradición e innovación de una manera única.

En el marco de esta distinción, destaca la participación de agricultores mayas en el proyecto Milpa Sustentable en la Península de Yucatán. Se trata de un esfuerzo conjunto de la Fundación Haciendas del Mundo Maya, Fomento Social Banamex, el CIMMYT y las familias productoras de la región.

Este proyecto benefició de manera directa a más de 2 mil agricultores con innovaciones tecnológicas en sus sistemas de producción que hicieron de la innovación un impulsor de la tradición.


Aportaciones de las comunidades indígenas mesoamericanas al mundo. Foto: Cortesía CIMMYT

Intercalan milpa con árboles frurales

También, en el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, se recordó que el Sistema de Milpa Intercalada con Árboles Frutales (MIAF), es otra de las prácticas ancestrales y sustentables que se sustenta en los conocimientos de los pueblos originarios de México.

El MIAF es una práctica estructurada por investigadores del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) y optimizada por productores innovadores mediante un proceso de integración de ciencia y conocimiento tradicional a través e la red de innovación que impulsa el CIMMYT.

En la base de este sistema están los saberes tradicionales de los agricultores indígenas de Huejotzingo, Puebla, donde ha sido muy útil para la agricultura de laderas de esa entidad de varias más del sur-sureste mexicano.

Por ejemplo, en Oaxaca, el MIAF se adoptó por muchas comunidades indígenas en las regiones Mixe y Mazateca, donde se promueve por la Agencia Mexicana para el Desarrollo Sustentable en Laderas (AMDSL), que colabora con el Hub Pacífico Sur del CIMMYT, en Oaxaca.

En pequeñas parcelas de los municipios de Tamazulapam del Espíritu Santo y Santa María Teopoxco se maneja el sistema MIAF, con durazno y aguacate desde hace 10 años y a partir de 2014 se incorporó la Agricultura de Conservación.

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Así, en conjunto la sinergia de estos dos sistemas resultó positiva para los agricultores que disminuyeron los costos de producción de la milpa, garantizan la seguridad alimentaria e incrementan paulatinamente la fertilidad del suelo al tiempo que generan ingresos extras por la venta de fruta.



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