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Se mantiene viva la venta de artesanías

Jorge Andrade

VALLE DE SANTIAGO, GTO.-  Con las festividades de las octavas de Corpus Christi, regresan las artesanías que, durante años, fueron distintivos de estas festividades, formando parte de la tradición. Una tradición que, con el paso de los años, se ha ido diluyendo y en cada ocasión, cada vez son menos los puestos en donde se exhiben estas hermosas artesanías.

Recordamos allá en los tiempos de nuestra niñez, como la inmensa mayoría de los puestos de ocasión que se instalaban para las festividades de las octavas de Corpus Christi, vendían estas artesanías que en ese entonces, tanto disfrutamos. Eran épocas, que no había el Internet y en donde el mejor juego, lo hacíamos con nuestra imaginación.

Por ello, las máscaras de cartón para los niños, representando héroes y villanos. En la mayoría, del viejo oeste. De ahí, que también fuera necesario 1 caballo de cartón o madera, con un carrizo dentro en el cual montábamos y desde luego, una espada de hoja de lata con la que, pasábamos momentos de disfrute que se daban, únicamente durante las festividades de las octavas de Corpus Christi.

Para aquellos que tenían un mejor modo, también había baleros y yoyos de madera. Guitarras del mismo material, carritos de colores, etc. El resto lo hacía nuestra imaginación. Para las niñas, las muñecas de cartón de vívidos colores. En algunos casos, con el nombre de esas niñas. Algunos juguetes de madera también para ellas (juegos de cocina, comedores, etc).

Y aunque al primer aguacero-que, por aquellas épocas, se daban con mucha intensidad-estos juguetes de cartón quedaban hechos sopa, la verdad es que, haciendo uso de nuestra imaginación, eran juegos que jamás olvidaremos. En la actualidad, la demanda de este tipo de juguetes, ya casi no se da. Los niños la actualidad prefieren el Internet y han dejado de sentir interés por estos juegos.

Por ello es que, durante nuestros recorridos por los puestos de ocasión, nos dio gusto ver las máscaras y caballos de cartón. Los baleros, yoyos y guitarras de madera para los niños. Las muñecas de múltiples colores y juegos de mesa para las niñas. Ojalá, que esta tradición de esta muestra y que se da durante las festividades de las octavas de Corpus Christi, jamás se pierda.