imagotipo

Infringen la ley

VALLE DE SANTIAGO, GTO.-  Violan el reglamento de tránsito con total impunidad, el personal de seguridad privada que se encarga de transportar valores y que, durante su paso por la ciudad, se estacionan en lugares prohibidos y el poder divino ni humano, que los meta en cintura y que les haga ver, que el hecho de llevar un arma, no les dan ninguna autoridad y no los hace diferentes a los demás.

Como ha venido sucediendo desde hace muchísimos años, el personal de seguridad privada que se encarga del transporte de valores, infringe la ley impunemente. El personal de la dirección de tránsito municipal, no les hacen nada y ni siquiera se atreven a llamarle la atención, pues es sabido la prepotencia con la que actúan estos guardias de seguridad.

Y mientras al ciudadano común y corriente, se le prohíbe estrictamente estacionarse en lugares prohibidos, a los guardias de seguridad, se les permite estacionarse en donde ellos quieran. Sin importar, que se han cajones de ascenso y descenso de pasajeros, que tienen en muchas de las ocasiones que bajar en pleno arroyo de la calle porque la zona de ascenso, se encuentra ocupada.

Es hora, de que las autoridades de vialidad pongan orden en este sentido y que comienzan a sancionar con la misma dureza con la que sancionan a los ciudadanos, a los guardias de seguridad privada, que deben de entender que el hecho de ser un guardia privado, no los exime de la ley pues todos estamos sujetos a ella.

Incluso, las empresas que prestan este servicio, deben hacerles ver a los señores guardias de seguridad, que pueden ser sujetos a la ley. Que no deben de violentar el reglamento de tránsito ni deben adoptar una actitud prepotente y grosera en contra de aquellos elementos de tránsito, que tratan de imponerles una sanción.

Y que incluso, al igual que cualquier otro ciudadano, podrían ser desarmados y trasladados a la cárcel municipal de su género en caso de que se le pongan al brinco a las autoridades. En este sentido, las empresas harían bien también en imponer sanciones a quienes actúen de esta manera y se sientan superhombres sólo por trabajar como guardia privado.