/ miércoles 21 de julio de 2021

Manchitas, un perro que fue rescatado

Era usado como un perro de pelea, vivía encadenado en la tierra, sin comer y tenía diversas heridas en su abdomen y piernas que lo llevaron a debilitarse

A nivel mundial el maltrato animal ha incrementado de manera exponencial durante el confinamiento social, situación sigue presentándose y que ha generado historias como la de Manchitas, un perro de aproximadamente tres años de edad que durante mucho tiempo fue utilizado como un perro de peleas, lo que le provocó múltiples heridas y que está en manos de una familia amorosa que lo protege.

Las atenciones de su familia lo volvieron fuerte.

Antes de llegar con su actual familia, Manchitas era usado como un perro de pelea, vivía encadenado en la tierra, sin comer y tenía diversas heridas en su abdomen y piernas que lo llevaron a debilitarse, además presentaba diversas cortadas con cúter en varias partes de su cuerpo, su antiguo dueño lo utilizaba para conseguir dinero.

⬇️Da clic aquí⬇️

Fue hasta que llegó a la colonia Villa Petrolera, por el mes de marzo, cuando su vida dio un giro de 180 grados, pues una familia lo encontró vagando por las calles, débil y sin fuerzas para sostener el peso de cuerpo, quienes lo alimentaron, curaron y le brindaron todos los servicios veterinarios que requería hasta ponerse bien.

Tiene algunas cicatrices en su pierna.

“Lo llevé a la veterinaria con la doctora Rosy, de la calle León, y ella me está apoyando con un descuento porque Manchitas es rescatado, se descubrió que se le había hecho la herida con un cúter, porque tenían muchas marquitas y la doctora pensó que lo usaban para pelear”, relató Abigail Castro, su actual protectora.

Al recibir su primera camita lloró de la emoción.

Manchitas llegó a casa de su actual familia, completamente flaco y desnutrido, casi sin poder sostenerse e incluso con mucho temor a los humanos, pero fue tanto el cariño y los cuidados que Abby le dio que se convirtió en un perro fuerte, amoroso.

“Tan noble es que el día que le compramos una camita más grande, se puso a llorar de la emoción”, platicó Abigail. Ahora con un poco más de peso, Manchitas se prepara para su última intervención quirúrgica debido a unos tumores que se le desarrollaron en las zonas donde fue afectado, sin embargo su salud está mucho mejor que la de hace dos meses.

Abby espera que gracias al testimonio de Manchitas sea mayor el número de personas que anime a rescatar a los animales en situación de abandono, ya que se trata de mascotas que brindan cariño y compañía.

A nivel mundial el maltrato animal ha incrementado de manera exponencial durante el confinamiento social, situación sigue presentándose y que ha generado historias como la de Manchitas, un perro de aproximadamente tres años de edad que durante mucho tiempo fue utilizado como un perro de peleas, lo que le provocó múltiples heridas y que está en manos de una familia amorosa que lo protege.

Las atenciones de su familia lo volvieron fuerte.

Antes de llegar con su actual familia, Manchitas era usado como un perro de pelea, vivía encadenado en la tierra, sin comer y tenía diversas heridas en su abdomen y piernas que lo llevaron a debilitarse, además presentaba diversas cortadas con cúter en varias partes de su cuerpo, su antiguo dueño lo utilizaba para conseguir dinero.

⬇️Da clic aquí⬇️

Fue hasta que llegó a la colonia Villa Petrolera, por el mes de marzo, cuando su vida dio un giro de 180 grados, pues una familia lo encontró vagando por las calles, débil y sin fuerzas para sostener el peso de cuerpo, quienes lo alimentaron, curaron y le brindaron todos los servicios veterinarios que requería hasta ponerse bien.

Tiene algunas cicatrices en su pierna.

“Lo llevé a la veterinaria con la doctora Rosy, de la calle León, y ella me está apoyando con un descuento porque Manchitas es rescatado, se descubrió que se le había hecho la herida con un cúter, porque tenían muchas marquitas y la doctora pensó que lo usaban para pelear”, relató Abigail Castro, su actual protectora.

Al recibir su primera camita lloró de la emoción.

Manchitas llegó a casa de su actual familia, completamente flaco y desnutrido, casi sin poder sostenerse e incluso con mucho temor a los humanos, pero fue tanto el cariño y los cuidados que Abby le dio que se convirtió en un perro fuerte, amoroso.

“Tan noble es que el día que le compramos una camita más grande, se puso a llorar de la emoción”, platicó Abigail. Ahora con un poco más de peso, Manchitas se prepara para su última intervención quirúrgica debido a unos tumores que se le desarrollaron en las zonas donde fue afectado, sin embargo su salud está mucho mejor que la de hace dos meses.

Abby espera que gracias al testimonio de Manchitas sea mayor el número de personas que anime a rescatar a los animales en situación de abandono, ya que se trata de mascotas que brindan cariño y compañía.

Círculos

Enrique Avilés presenta “El Riel de la Memoria”

Hace muchos años, la diversión grande en Guanajuato era ir a ver la estación del ferrocarril