/ miércoles 22 de julio de 2020

Señales de alerta de niños en el confinamiento

Si tus hijos presentan síntomas como cambio en el apetito, de humor o en su rutina de sueño, es necesario pedir ayuda para su salud emocional


Tras varios meses de quedarse en casa como medida de prevención en el marco de la emergencia sanitaria, es posible que niñas y niños que viven su primera infancia presenten alguna afectación emocional resultado de situaciones como el propio encierro, el cambio de rutina y el clima emocional al interior de su familia. De ahí la importancia de que las madres, padres y cuidadores primarios como abuelas, abuelos o tíos estén atentos a los posibles cambios de conducta que pueden presentar las niñas y los niños en casa para evitar un impacto negativo a su salud emocional.

Verónica Alférez, psicoterapeuta y cofundadora de Seguridad Afectiva y Vínculos, A.C. (SAVIN) comenta que “es importante que aprendamos a observar a nuestras niñas y niños, a poner atención a sus conductas para poder deducir si hay una conducta habitual, si ocurría antes o no, incluso si se presenta de manera más intensa, frecuente o aguda. Por lo que sí es posible detectar algunas señales que una niña o un niño presenta alguna afectación”.

¿Cuáles son algunas señales de alerta?

Martha es mamá de Mauro, quien tiene cinco años, y comenta que desde el mes de marzo están ella y su hijo en confinamiento voluntario, y que su esposo comenzó a ir a su sitio de trabajo desde hace unas semanas. Martha afirma que estos meses han sido muy difíciles, que los estados de ánimo familiar han ido cambiando y que como van pasando las semanas ha visto como pasan por malos y buenos momentos, “a veces me siento como en una montaña rusa”, expresa.

La cuarentena puede crear estrés en niños de cero a seis años / Foto: Reuters

A la pregunta concreta sobre si ha notado cambios de conducta en su hijo Mauro, ella respondió que “está mucho más inquieto y aparentemente tiene más apetito. Hace más o menos un mes comenzó a querer comer todo el tiempo; no puedo creer que me diga que tiene mucha hambre al poco rato de haber desayunado. Ahora, lo siento más ansioso y he tenido que mover algunas cosas en la alacena de la cocina porque sin más, iba a ver qué podía comer, de repente me lo encuentro sentado comiendo galletas”, comenta Martha y agrega “no tiene hermanos con quienes pueda jugar, y entiendo que para él estar todo el día con adultos ha sido muy duro; yo juego con él lo que puedo, pero su papá y yo tenemos obligaciones y trabajo que cumplir”.

Verónica Alférez explica que es necesario saber que los seres humanos tenemos conductas internalizantes y externalizantes, y que en el caso de las niñas y niños esto no es diferente. Las del primer tipo son más difíciles de detectar ya que no se manifiestan con la misma claridad que las externalizantes, sin embargo, esto no indica que no exista algún tipo de afectación.

La experta explica que en niñas y niños entre 0 y 6 años es importante prestar atención de manera puntual en 3 aspectos de su conducta:

1. Sueño: Es preciso saber si de acuerdo a su edad y rutina de descanso, hay cambio en el número de horas, así como si logra o no tener sueño reparador.

2. Apetito: Hay que detectar si deja la comida, si expresa no tener apetito, o por el contrario busca comer más cantidad o con mayor frecuencia que lo habitual.

3. Control de esfínter: De manera concreta, si hay un retroceso en esta fase.

Yo pensaba de manera equivocada que un niño de cinco años de edad no puede tener afectaciones gravesMartha / Madre de Familia

La especialista expone que en el caso de niñas y niños de 0 a 6 años es a través de juegos y no de manera directa, que las madres, padres y cuidadores pueden conocer qué es lo que siente y ocurre con sus hijas e hijos, y subraya que en la infancia el juego es el lenguaje por excelencia. De acuerdo a su edad, las actividades que se pueden realizar son infinitas, dibujar, modelar con plastilina o masa, colocar piezas para construir torres, son solo algunos ejemplos; esto permite que el tiempo que pasen jugando madres y padres con sus hijas e hijos conociéndose y compartiendo ese espacio es de gran valor para su ejercicio de crianza, además de que les permitirá conocer sus estados de ánimo y la manera en la que los expresan.

Al finalizar la conversación con Martha, ella aseguró que no se había dado cuenta de lo importante que era atender los cambios en el apetito de Mauro y su constante intranquilidad “hasta ahora que lo hablo, comprendo que es necesario que mi esposo y yo atendamos esto. Yo pensaba de manera equivocada que un niño de cinco años de edad no puede tener afectaciones de ese tipo o graves… que solo era una especie de aburrimiento”, concluye.

Si bien la crianza es un reto siempre complejo, en el marco de la pandemia se ha convertido en un desafío mayúsculo. Verónica Alférez enfatiza que es importante que las madres y padres dediquen tiempo al autocuidado y atención de su propia salud emocional, así como los invita a que si perciben cambios de conducta en sus hijos se acerquen a instituciones y organizaciones como SAVIN para recibir herramientas de apoyo para su crianza, bibliografía de consulta, así como acompañamiento y asesorías de profesionales para cuidar de la salud emocional de sus hijas e hijos desde los primeros años de vida, que son de manera especial, fundamentales para su desarrollo y bienestar futuros.

¿Cómo ayudar a las niñas y los niños a gestionar el estrés durante la pandemia?

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), las niñas y los niños pueden responder al estrés de diversas formas, por ejemplo, mostrándose más dependientes, preocupados o enfadados, encerrándose en sí mismos o mojando la cama, por lo que publicó las siguientes recomendaciones para madres y padres:

· Hay que mostrar comprensión ante las reacciones de sus hijas e hijos, escuchar sus preocupaciones y ofrecerles amor y atención.

· Las niñas y los niños necesitan el amor y el cuidado de los adultos en los momentos difíciles. Es importante dedicarles tiempo y atención.

· Hay que escucharlos, hablarles con amabilidad y tranquilizarles cuando sea necesario.

· En la medida de lo posible, hay que dedicarles tiempo para el juego y la relajación.

· En el nuevo entorno es importante crear rutinas y construir horarios habituales.

Fuente: Brote de enfermedad por coronavirus (COVID-19): orientaciones para el público, Organización Mundial de la salud.


Mayor información:

Seguridad Afectiva y Vínculos, A.C. (SAVIN)

https://savin.org.mx/

Organización Mundial de la Salud

https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/advice-for-public


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Verónica Alférez, psicoterapeuta y cofundadora de Seguridad Afectiva y Vínculos, A.C. (SAVIN) comenta que “es importante que aprendamos a observar a nuestras niñas y niños, a poner atención a sus conductas para poder deducir si hay una conducta habitual, si ocurría antes o no, incluso si se presenta de manera más intensa, frecuente o aguda. Por lo que sí es posible detectar algunas señales que una niña o un niño presenta alguna afectación”.

¿Cuáles son algunas señales de alerta?

Martha es mamá de Mauro, quien tiene cinco años, y comenta que desde el mes de marzo están ella y su hijo en confinamiento voluntario, y que su esposo comenzó a ir a su sitio de trabajo desde hace unas semanas. Martha afirma que estos meses han sido muy difíciles, que los estados de ánimo familiar han ido cambiando y que como van pasando las semanas ha visto como pasan por malos y buenos momentos, “a veces me siento como en una montaña rusa”, expresa.

La cuarentena puede crear estrés en niños de cero a seis años / Foto: Reuters

A la pregunta concreta sobre si ha notado cambios de conducta en su hijo Mauro, ella respondió que “está mucho más inquieto y aparentemente tiene más apetito. Hace más o menos un mes comenzó a querer comer todo el tiempo; no puedo creer que me diga que tiene mucha hambre al poco rato de haber desayunado. Ahora, lo siento más ansioso y he tenido que mover algunas cosas en la alacena de la cocina porque sin más, iba a ver qué podía comer, de repente me lo encuentro sentado comiendo galletas”, comenta Martha y agrega “no tiene hermanos con quienes pueda jugar, y entiendo que para él estar todo el día con adultos ha sido muy duro; yo juego con él lo que puedo, pero su papá y yo tenemos obligaciones y trabajo que cumplir”.

Verónica Alférez explica que es necesario saber que los seres humanos tenemos conductas internalizantes y externalizantes, y que en el caso de las niñas y niños esto no es diferente. Las del primer tipo son más difíciles de detectar ya que no se manifiestan con la misma claridad que las externalizantes, sin embargo, esto no indica que no exista algún tipo de afectación.

La experta explica que en niñas y niños entre 0 y 6 años es importante prestar atención de manera puntual en 3 aspectos de su conducta:

1. Sueño: Es preciso saber si de acuerdo a su edad y rutina de descanso, hay cambio en el número de horas, así como si logra o no tener sueño reparador.

2. Apetito: Hay que detectar si deja la comida, si expresa no tener apetito, o por el contrario busca comer más cantidad o con mayor frecuencia que lo habitual.

3. Control de esfínter: De manera concreta, si hay un retroceso en esta fase.

Yo pensaba de manera equivocada que un niño de cinco años de edad no puede tener afectaciones gravesMartha / Madre de Familia

La especialista expone que en el caso de niñas y niños de 0 a 6 años es a través de juegos y no de manera directa, que las madres, padres y cuidadores pueden conocer qué es lo que siente y ocurre con sus hijas e hijos, y subraya que en la infancia el juego es el lenguaje por excelencia. De acuerdo a su edad, las actividades que se pueden realizar son infinitas, dibujar, modelar con plastilina o masa, colocar piezas para construir torres, son solo algunos ejemplos; esto permite que el tiempo que pasen jugando madres y padres con sus hijas e hijos conociéndose y compartiendo ese espacio es de gran valor para su ejercicio de crianza, además de que les permitirá conocer sus estados de ánimo y la manera en la que los expresan.

Al finalizar la conversación con Martha, ella aseguró que no se había dado cuenta de lo importante que era atender los cambios en el apetito de Mauro y su constante intranquilidad “hasta ahora que lo hablo, comprendo que es necesario que mi esposo y yo atendamos esto. Yo pensaba de manera equivocada que un niño de cinco años de edad no puede tener afectaciones de ese tipo o graves… que solo era una especie de aburrimiento”, concluye.

Si bien la crianza es un reto siempre complejo, en el marco de la pandemia se ha convertido en un desafío mayúsculo. Verónica Alférez enfatiza que es importante que las madres y padres dediquen tiempo al autocuidado y atención de su propia salud emocional, así como los invita a que si perciben cambios de conducta en sus hijos se acerquen a instituciones y organizaciones como SAVIN para recibir herramientas de apoyo para su crianza, bibliografía de consulta, así como acompañamiento y asesorías de profesionales para cuidar de la salud emocional de sus hijas e hijos desde los primeros años de vida, que son de manera especial, fundamentales para su desarrollo y bienestar futuros.

¿Cómo ayudar a las niñas y los niños a gestionar el estrés durante la pandemia?

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), las niñas y los niños pueden responder al estrés de diversas formas, por ejemplo, mostrándose más dependientes, preocupados o enfadados, encerrándose en sí mismos o mojando la cama, por lo que publicó las siguientes recomendaciones para madres y padres:

· Hay que mostrar comprensión ante las reacciones de sus hijas e hijos, escuchar sus preocupaciones y ofrecerles amor y atención.

· Las niñas y los niños necesitan el amor y el cuidado de los adultos en los momentos difíciles. Es importante dedicarles tiempo y atención.

· Hay que escucharlos, hablarles con amabilidad y tranquilizarles cuando sea necesario.

· En la medida de lo posible, hay que dedicarles tiempo para el juego y la relajación.

· En el nuevo entorno es importante crear rutinas y construir horarios habituales.

Fuente: Brote de enfermedad por coronavirus (COVID-19): orientaciones para el público, Organización Mundial de la salud.


Mayor información:

Seguridad Afectiva y Vínculos, A.C. (SAVIN)

https://savin.org.mx/

Organización Mundial de la Salud

https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/advice-for-public


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