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Diego Ruiz impone record en la historia del Boliche del Club Riama

Miguel Angel Manjarrez Vargas

Salamanca; Gto. (OEM – Informex). A lo largo de 45 años la historia del boliche en el Club Riama ha sido testigo de grandes experiencias, entre ellas series de 786 y 758 de Osvaldo Soria y Fili “güero” Orozco respectivamente, y 2 juegos perfectos de 300 pinos logrados por Martín Soria y Roberto Barroso O.

A la lista de grandes experiencias registradas dentro de las instalaciones de boliche del Club Riama se suma el joven “tumbapinos” Diego Ruiz quien en la Serie Mayor Pino Neto (3 líneas), tiró parciales de 258, 268 y 290 pinos para totalizar un fabuloso 816, convirtiéndose así en la primera serie que rebasa los 800 pinos.

El logro registrado en las pistas 1 y 2, en donde el autor de este record, que, entre paréntesis, será mucho muy difícil de superar comentó un tanto eufórico, “me encuentro sorprendido de sobrepasar los 800 pinos, orgulloso y satisfecho de recibir las múltiples felicitaciones de mis compañeros y feliz de poder compartir este momento con mi esposa e hijo”.

En relación a que atribuye el logro de esta hazaña obtenida señaló, “desde a mediados del 2016 me propuse tomar más en serio el boliche, practicando más, participando en más torneos foráneos, tomando clínicas, entre ellas algunas con Arturo Quintero, destacado profesional mexicano, que me vino a corregir conceptos del saque y el giro de la bola, entre otras cosas”.

Con respecto al desempeño que tuvo durante el desarrollo de la serie comentó, “bueno, en las 3 líneas, de las 36 chuzas probables logré 31, de las cuales, solo 3 fueron fuera de la buchaca 1-3. Entre la primera y segunda línea logré hilvanar 14 chuzas y solamente tuve una sola caída con el pino 4 en la tercera entrada de la primera línea”.

A ello agregó, “mi objetivos futuro es ganar un torneo foráneo y participar en un campeonato nacional de boliche y claro está, el lograr un juego perfecto (zic)”.

Cabe mencionar que Diego Ruiz se inició en este deporte de los bolos a instancias de su tío Leonardo, prácticamente por accidente al faltar un jugador en el equipo Autoclutch, y sin mucho convencimiento al considerar que el deporte era aburrido y diferente al deporte del futbol que en ese entonces acostumbraba practicar. De eso ya hace 14 años en los cuales su concepto del boliche ha cambiado rotundamente, tan es así, que ahora considera muy atractivo superar los retos que línea a línea se presentan en los juegos, como los contrarios, el aceitado en las mesas, el nerviosismo, el ambiente, las bolas, la antemesa.

Antes de esta sensacional serie, Diego tenía un record personal de 760 pinos lograda en Guadalajara, pero también estuvo a punto de lograr el sueño dorado de todo bolichista que es tirar el juego perfecto de 300, al quedarse a solo un pino de lograrlo en el 2011, causando alegría en esa ocasión el 299, pero quedándose con “la espinita” al fallar en el último tiro y no lograr el juego perfecto.