/ miércoles 13 de noviembre de 2019

V I C I S I T U D E S

SIGUEN ABANDONANDO SUS ESTUDIOS

Por: Armando Origel

El viernes pasado, mientras caminaba con mi esposa en el circuito del Parque Irekua, iban dos personas delante de nosotros, un hombre y una mujer, y cada vez que nos íbamos acercando a ellos, me percaté de la charla que tenían, misma que se enmarcaba en las oportunidades de estudios que tienen hoy en día los jóvenes para estudiar lo que antes era la preparatoria, mejor conocida actualmente como nivel medio superior, y de paso el acceso tan sencillo que tienen para estudiar una licenciatura.

Seguro estoy, que, si me hubiera visto inmerso en la conversación, habría algunos puntos de convergencia, pero también habría algunas opiniones adversas sobre lo que ellos argumentaban.

El asunto estribaba en que dichas oportunidades que hoy tienen no son aún aprovechadas ya que se siguen saliendo de las escuelas abandonando sus estudios porque no han visualizado que lo que estudiaban tuviese repercusiones para lo que se quieren dedicar, en otras palabras, abandonan sus estudios antes de que se cumplan los ciclos escolares, lo que en el mundo de la educación conocemos como deserción escolar.

Este fenómeno por desgracia no lo hemos vivido sólo en México, pues la experiencia y los reportes oficiales en Latinoamérica nos dicen que esto está generalizado en todo el mundo hispano-latino.

A pesar de que ya existen muchos programas para apoyar los estudios de los estudiantes de nivel medio superior, siguen prevaleciendo los problemas que provocan dichas deserciones, siendo, como siempre, el número uno, lo referente a la economía familiar, porque las cosas no están tan fáciles para conseguir trabajo por parte de sus padres, aunque hay que reconocer que cada vez hay más jóvenes, hombres y mujeres, que trabajan para solventar sus propios gastos escolares. Otros, definitivamente ven más provechoso el trabajar que el estudiar.

Los problemas familiares también siguen siendo motivo para dejar sus estudios, pues hay diferencias entre padres e hijos, y entre los propios hermanos, Antes se destacaban los problemas relacionados con las mujeres, pero hoy se dan sin distingos, porque no hay apoyo, o, peor aún, no hubo ejemplos a seguir.

El bajo rendimiento o aprovechamiento que traen desde secundaria es otro motivo para desertar, pues no hay una preparación adecuada para atender y entender los nuevos conceptos, porque muchos alumnos fueron acreditados sin saber lo más elemental; eso es muy delicado y trae sus consecuencias.

Si esto mismo sucediera en el nivel medio superior, vaya el problema que tendríamos, porque no se puede acreditar a aquellos alumnos que no están para seguir avanzando en sus estudios. Si hay muchos que estudian su licenciatura pero que no están a la altura de reflejar lo que aprendieron, siendo esto un problema que se debe atender. Quizá hoy hay muchas escuelas, pero no hay calidad en ellas; una cosa por la otra. Bendiciones. Armando Hernández Origel.

SIGUEN ABANDONANDO SUS ESTUDIOS

Por: Armando Origel

El viernes pasado, mientras caminaba con mi esposa en el circuito del Parque Irekua, iban dos personas delante de nosotros, un hombre y una mujer, y cada vez que nos íbamos acercando a ellos, me percaté de la charla que tenían, misma que se enmarcaba en las oportunidades de estudios que tienen hoy en día los jóvenes para estudiar lo que antes era la preparatoria, mejor conocida actualmente como nivel medio superior, y de paso el acceso tan sencillo que tienen para estudiar una licenciatura.

Seguro estoy, que, si me hubiera visto inmerso en la conversación, habría algunos puntos de convergencia, pero también habría algunas opiniones adversas sobre lo que ellos argumentaban.

El asunto estribaba en que dichas oportunidades que hoy tienen no son aún aprovechadas ya que se siguen saliendo de las escuelas abandonando sus estudios porque no han visualizado que lo que estudiaban tuviese repercusiones para lo que se quieren dedicar, en otras palabras, abandonan sus estudios antes de que se cumplan los ciclos escolares, lo que en el mundo de la educación conocemos como deserción escolar.

Este fenómeno por desgracia no lo hemos vivido sólo en México, pues la experiencia y los reportes oficiales en Latinoamérica nos dicen que esto está generalizado en todo el mundo hispano-latino.

A pesar de que ya existen muchos programas para apoyar los estudios de los estudiantes de nivel medio superior, siguen prevaleciendo los problemas que provocan dichas deserciones, siendo, como siempre, el número uno, lo referente a la economía familiar, porque las cosas no están tan fáciles para conseguir trabajo por parte de sus padres, aunque hay que reconocer que cada vez hay más jóvenes, hombres y mujeres, que trabajan para solventar sus propios gastos escolares. Otros, definitivamente ven más provechoso el trabajar que el estudiar.

Los problemas familiares también siguen siendo motivo para dejar sus estudios, pues hay diferencias entre padres e hijos, y entre los propios hermanos, Antes se destacaban los problemas relacionados con las mujeres, pero hoy se dan sin distingos, porque no hay apoyo, o, peor aún, no hubo ejemplos a seguir.

El bajo rendimiento o aprovechamiento que traen desde secundaria es otro motivo para desertar, pues no hay una preparación adecuada para atender y entender los nuevos conceptos, porque muchos alumnos fueron acreditados sin saber lo más elemental; eso es muy delicado y trae sus consecuencias.

Si esto mismo sucediera en el nivel medio superior, vaya el problema que tendríamos, porque no se puede acreditar a aquellos alumnos que no están para seguir avanzando en sus estudios. Si hay muchos que estudian su licenciatura pero que no están a la altura de reflejar lo que aprendieron, siendo esto un problema que se debe atender. Quizá hoy hay muchas escuelas, pero no hay calidad en ellas; una cosa por la otra. Bendiciones. Armando Hernández Origel.